Vivimos en una época de ruido constante. Notificaciones, listas de cosas por hacer, tareas que se acumulan, decisiones que hay que tomar. Cada vez todo parece ir rápido. Y, sin darnos cuenta, nos subimos a esa velocidad. Hasta que en algún momento, algo dentro nuestro empieza a decirnos que quizás necesitamos otra cosa. Que tal vez, vivir simple sea lo que verdaderamente estamos buscando.
Este no es un artículo para decirte qué hacer. Es más bien una invitación a repensar cómo estamos viviendo. Qué cargamos. Qué arrastramos. Y qué podemos soltar. Porque vivir simple no es vivir con menos por obligación, es elegir conscientemente, vivir con menos ruido, más presente y sobre todo con más libertad.
- ¿Qué significa realmente vivir simple?
- ¿Por qué vivir simple es tan difícil y a la vez tan necesario?
- Señales de que quizás necesitás simplificar tu vida
- ¿Por dónde empezar? Pequeños pasos hacia una vida más simple
- Vivir simple no es vivir pobre: es vivir dándole valor a lo que importa
- Lo que aprendí viajando solo con una mochila
- ¿Cómo se ve una vida simple para cada uno?
- ¿Qué te da vivir simple?
- Consejos prácticos para sostener una vida más simple
- Vivir simple es también soltar el personaje
- En definitiva, vivir simple es volver…
¿Qué significa realmente vivir simple?
Podríamos decir que vivir simple es reducir lo innecesario. Pero me parece que nos quedariamos cortos. La vida simple es una actitud, una elección de vida. No se trata solo de tener menos cosas, sino de hacer espacio para lo que realmente importa.
Es decidir qué sí y qué no, pero eligiendo de verdad. Es habitar un ritmo propio, más pausado, más presente. Conectando. Respirando.
No es minimalismo extremo de no tener nada material
Hay algunos confunden “vivir simple” o «vivir minimalista» con tener una casa prácticamente vacía de cosas, con paredes blancas y un futón. Pero no, no tiene que ver con eso que no suelen vender (una vez mas) los instagramer o youtubers. Cada uno vive simple a su manera. Lo importante es que esa forma de vivir te haga bien, que se alinea a lo que realmente sentís, no que encaje en una imagen de lo que «debería ser».
Vivir simple no es escaparte del mundo
Tampoco se trata de irte a una montaña sin señal (aunque hubo momentos que lo pensé 😅). Es más bien una forma de estar en el mundo sin que el mundo o la sociedad nos arrastre. Una forma de habitarlo con más intención y menos automática.
¿Por qué vivir simple es tan difícil y a la vez tan necesario?
Porque estamos llenos de capas. De hábitos y programaciones desde muy chicos. De ir acumulando cosas muchas veces sin cuestionarnos porque seguimos cargando eso, y me refiero tanto lo material como lo mental. Porque crecimos creyendo que más es mejor. Más cosas, más títulos, más éxito, más seguidores, más productividad, más dinero.
Pero lo que no se dice es que eso tiene un precio: estrés, ansiedad, desconexión, cansancio físico y mental, enfermedades. Ahí es cuando aparece la necesidad de simplificar. No como moda, sino como una estilo de vida.
Señales de que quizás necesitás simplificar tu vida
A veces no nos damos cuenta por que no le prestamos atención. Pero el cuerpo y la mente nos avisan:
- Te sentís abrumado la mayor parte del día
- Tenés mil pestañas abiertas y cero foco
- Tu casa está llena, pero no te sentís en casa
- Dormís mal, comés apurado, respirás superficial
- Sentís que el tiempo no alcanza, nunca

¿Por dónde empezar?
Pequeños pasos hacia una vida más simple
Vivir simple no es algo que pasa de un día para el otro. Es un proceso que lleva un tiempo. Y, como todo proceso, empieza con pequeños pasos y hábitos. Acá van algunos que a mí me ayudaron y quizás también te sirvan.
1. Ordená tu entorno físico
Sí, el famoso “ordenar para ordenar la mente”. No hace falta que tires todo. Empezá por lo que no usás, lo que ocupa espacio sin aportar valor. Una caja por día, un cajón por semana. Lo que no suma, se descarta.
Hay muchas opciones para eso que ya no usas, antes de tirarlo a la basura, lo podés regalar, donar o reciclar.
2. Hacé pausas digitales
Apagá notificaciones (algo que te recomiendo que lo apliques siempre). Silenciá grupos. Salí a caminar sin el celular. Hacé una limpieza de apps (te vas a dar cuenta de que hay muchas que jamás usas). Vas a ver cómo se libera tu energía. Es como una sensación de «liviandad digital.»
3. Menos compromisos, más presencia
Aprendé a decir que no. Elegí mejor en qué y a quienes invertís tu tiempo y energía. La clave es ir de a poco. A veces hacer menos, pero con más atención, es lo que realmente marca una diferencia.
4. Tiempo lento, no tiempo vacío
Vivir simple no es estar todo el día sin hacer nada. Es hacer menos cosas, pero más significativas para vos. Leer, cocinar sin apuro, escribir, caminar un rato por la naturaleza, estar al Sol.
Vivir simple no es vivir pobre: es vivir dándole valor a lo que importa
Muchas veces se confunde vivir simple con escasez. Como si fuera resignarte cosas. Pero es al revés: vivir simple es elegir lo que sentís que te llena, sea lo que eso sea.
Lo que aprendí viajando solo con una mochila
En mi caso, vivir simple vino de la mano del viaje. Llevo más de tres años viviendo en movimiento, habitando lugares por un tiempo, trabajando de forma nómada. Y una de las primeras cosas que aprendí fue esto: todo pesa. No solo la mochila física. También la mental.
Cuando empezás a vivir con lo que necesitas en ese momento, ahi te das cuenta de cuántas cosas no necesitás realmente. De cuánto espacio ocupa lo que llevamos “por las dudas”. Y no hablo solo de ropa u objetos. Hablo de ideas, creencias, mandatos, programaciones. Todo eso también te lo estás llevando cuando viajas.
Para mí vivir simple fue quedarme con lo que siento que tiene valor, tanto los objetos como las personas.
Porque si, te aviso que si elegís este camino, también vas a ir desapegándote de personas. Pero va a surgir de forma natural, sin forzar nada. Esas personas que te solías juntar ya no van a estar. Pero no por pelearte o algo puntual, sino que todo se va a ir dando naturalmente. Recordá: TODO ES PERFECTO.
¿Cómo se ve una vida simple para cada uno?
Para algunos puede ser mudarse de la ciudad al campo. Para otros, bajar el ritmo en su propio lugar. Para alguien más, reducir gastos y vivir con menos. No hay una única forma. Lo importante es que vos te sientas más liviano, más presente.
¿Qué te da vivir simple?
- Más tiempo para lo que realmente querés.
- Menos ruido mental.
- Más conexión con tu cuerpo y tus emociones.
- Relaciones más sinceras y auténticas.
- Más claridad en tus decisiones.
- Más energía disponible.
- Más espacio, literal y simbólicamente.
Consejos prácticos para sostener una vida más simple
- Tené una rutina mínima
No rígida, pero sí una base que te dé estructura sin apretarte. - Revisá tus hábitos de consumo
¿Comprás por ansiedad? ¿Acumulás? ¿Consumís por impulso? - Dale valor al descanso
El descanso es parte de este proceso. - Cultivá el silencio
Aunque sea 10 minutos por día. Sin música, sin scroll, sin charlas. Solo respirá conscientemente. - Conectá con la naturaleza
No hace falta irse al monte o al bosque. Un árbol de una plaza, una planta en tu casa, quedate un rato al Sol. Todo eso calma. - Escribí
Puede ser diario, una lista, o notas sueltas. Exteriorizarlo, aunque sea en palabras, también simplifica y ayuda.
Vivir simple es también soltar el personaje
No todo que lo que hacés tiene que ser útil, productivo o mostrable. A veces vivir simple es también dejar de sostener esa imagen falsa de la persona exitosa. Llevá el proceso interiormente, no hace falta mostrar todo, todo el tiempo, buscando la validación de los otros. No, vos hacelo a tu ritmo, a tu tiempo, en silencio, que a larga todo va a llegar.
En definitiva, vivir simple es volver…
Volver al centro.
Volver al presente.
Volver a tu propio SER.
Es una forma de recordar la esencia misma del porque estás acá. Porque tu SER eligió volver.
Pero recordá que no hay un solo camino, o una forma perfecta, es la forma que vos sientas que tiene que no ser.
Sí tengo algo en claro: es que cuando empezás a vivir simple, es cuando empezás realmente a vivir.